Entrevista a Matt Fraction

Autor de Sex Criminals, Ojo de Halcón y más títulos de Marvel. Lo trajo Astiberri el pasado Salón del Cómic de Barcelona y allí nos infiltramos sin pase de prensa para hacerle unas preguntas.

¿Qué personaje te ha costado escribir más?

Todos son diferentes, pero probablemente Ulises porque es como una versión espejo, como invertido. Del cómic ODY-C, no sé si se ha publicado aquí aún, lo hago con Christian Ward. Es una versión futurista de la Odisea, debería llegar pronto seguro.

¿Qué diferencia hay entre crear tus propios títulos y trabajar para otras compañías?

Increíblemente diferente, pero ambos muy placenteros. Es como ir al gimnasio, que un día entrenas piernas y otro entrenas brazos, son ejercicios muy diferentes y todos tienen sus pros y contras.

¿Cómo estructuras cada número, la historia en si?

Depende de la historia, todo es diferente, cada número es diferente, cada serie es diferente. Algo para Ojo de Halcón era diseñado para ser tramas de un solo número, Sex Criminals está diseñado para ser algo más largo, episódico, como si fuera un culebrón. Cada proyecto es un desafío en si mismo.

¿Y dividir un número en páginas? Cuantas páginas le toca a cada escena.

Pues eso una vez más dependerá en el número (se refiere a la grapa, issue). Una escena que en Ojo de Halcón son dos viñetas podrían ser ocho páginas en otro cómic. Depende de la naturaleza de la bestia.

¿Qué software usas para escribir?

Microsoft Word y Final Draft. Microsoft Word, muy aburrido y simple.

¿Improvisas?

Sí, pero es como dirigirte hacia algún lado con un mapa. No sabes el camino, pero tienes el mapa en la cabeza. Sé que si voy dirección al mar voy por el camino equivocado cuando se supone que debo ir hacia las montañas. Pero no tengo ni idea de cómo llegar allí, creo que tienes que dejar margen para sorprenderte a ti mismo. Al menos yo debo hacerlo, si no me aburro, y si me aburro creo que el lector se aburrirá también.

¿Alguna vez has escrito algo que digas, esto es demasiado arriesgado?

Cada día en todo momento, pensaba que Sex Criminals duraría tres números.

¿Cuál ha sido la mayor aportación a la historia por parte de un artista?

He sido tremendamente afortunado en mi carrera de trabajar siempre con gente que admiro y lo intento cada vez, no siempre lo consigo, pero siempre procuro escribir el cómic definitivo que me gustaría leer como lector en términos de ver lo que esa persona dibuja. Siempre he estado agraciado, no sé como elegir una en concreto, cada título ha sido su propio gozo.

Algo de lo que te arrepientas y algo de lo que te sientas orgulloso.

Supongo que en cierto aspecto, puedo encontrar algo de lo que me arrepienta en cada historia, aún sigo reescribiendo cosas en mi cabeza, se me ocurren mejores diálogos para cosas que publiqué hace diez años. Algo de lo que me enorgullezca… No sabría decirte. Supongo que lo primero que escribí, Casanova, porque lo escribí. No creía que jamás tendría oportunidad de escribir otro libro así que puse todo lo que tenía que ofrecer. Fue algo que empezó mi carrera, tener por primera vez confianza y una voz propia. Sí, supongo que diría eso si tuviera que chocarme los cinco a mi mismo.

Fernando Llor: “me encantaría que la gente hablase más de tebeos dentro del sector”

Hacía años que no coincidía con Fernando, es más, como vivo alejado por completo de las redes sociales, ni siquiera sabía que se dedica a escribir cómics. No me extrañó, desde que lo conozco siempre ha estado dándole vueltas a ideas. Unas veces eran acertadas y otras… otras no, pero seguro que todos atesoramos un montón de ideas de mierda en nuestra mochila.

Me lo encontré a principios de mes, me dijo que está feliz porque acaba de salir su último trabajo: El espíritu del Escorpión y está recibiendo un montón de reseñas y valoraciones positivas (como esta y esta). También me contó que tiene una web llamada Escribiendo Cómics que abrió con toda la ilusión del mundo y la va a cerrar con la misma ilusión porque apenas tiene tiempo para mantenerla activa.

Le propuse algo. Desde hace unos meses me dedico a escribir para un periódico digital local en Ourense. Allí no podría hacerle la entrevista que le quería hacer (digamos que es un medio de corte tradicional conservador y la sección de Cultura es… desoladora). Así que se me ocurrió entrevistarle para su propia web. Me miró un poco mal y después accedió.

Le dije que sería una entrevista larga, enfocada en el trabajo que acaba de sacar y en su profesión y con una sola norma: tenía que responder todo con sinceridad. Creo que lo he conseguido.

¿De qué va El espíritu del Escorpión? ¿Cuál es el tema?

Va de la dualidad, de las dos caras de las personas y de cómo a veces nos ponemos una careta durante tanto tiempo que acabamos creyendo que somos esa careta. Y además va del horror, de la muerte y de la esperanza de una mujer que quiere traer vida.

¿Te has puesto muchas caretas?

Muchas, constantemente. A veces con intención y otras de manera automática. Cada vez trato de hacerlo menos, pero hay momentos en los que sigue siendo inevitable si no quiero volverme loco. Creo que nos pasa un poco a todos, hay momentos, situaciones de nuestro día a día que nos resultan incómodos, que nos encantaría largarnos sin más y no seguir participando en ello, pero aguantamos, por lo que sea aguantamos.

¿Has aprendido mucho haciendo este cómic?

Bueno, no sabría calibrar si mucho o poco. Sobre la guerra de Bosnia he aprendido algo, igual que sobre Karadzic y su álter ego, pero en ese sentido tengo la sensación de haberme encontrado más incógnitas que certezas. Todo el tema de la transformación de un criminal en un gurú sanador sigue desconcertándome muchísimo. ¿Qué pasaría si no lo hubiesen descubierto? ¿Seguiría ejerciendo como sanador espiritual? Es increíble.

Creo que lo que más he aprendido es a escribir. Es el primer trabajo en el que me meto en algo que a priori no es “mi terreno” si es que tal cosa existe, dejé más de lado los acontecimientos para que aflorasen más los sentimientos, es un tebeo más de emociones que de eventos y giros dramáticos.

¿Estabas cómodo?

Por momentos, no. Creo que si quieres que una historia tenga emoción tienes que involucrarte emocionalmente con lo que escribes y con todo el proceso y no hay trucos para ello, o lo haces o no lo haces, y cuando sucede hay momentos de incomodidad porque avanzar supone entrar en un estado que te saca de la normalidad.

¿No te estarás flipando un poco?

Jajajajajaja puede ser, puede ser, a veces me pongo un poco intensito, pero vaya, que es lo que siento, cuando intento transmitir una emoción concreta tengo que hacer un esfuerzo muy potente de empatía y a veces se complica el asunto.

¿Por qué escogiste una mujer como protagonista?

Pues no lo pensé demasiado, me salió así. Cuando se me ocurrió utilizar un personaje que estuviese asistiendo a las terapias de Dabic imaginé enseguida a una mujer que quiere ser madre y no puede. Eso me daba pie de nuevo a jugar con la dualidad, esta vez entre la vida y la muerte.

Leí en una entrevista anterior que cambiasteis algunos acontecimientos en favor de la historia ¿sigues creyendo que fue acertado?

Sí, sin duda, a fin de cuentas estamos contando una realidad, pero lo hacemos desde la ficción y para ello utilizamos herramientas propias de la ficción. Eso nos permite mantener la esencia de los acontecimientos reales y, a la vez, hacerlos más narrativos.

¿Temes que aparezca alguien gritando: “eso no ocurrió así”?

No demasiado, sí que me da un poco de pavor recibir palos, asumo las críticas pero no las llevo del todo bien, ya me pasó con Ojos Grises.

¿Ah sí, te dieron palos?

Alguno, sí, me decían que la historia estaba desaprovechada, que hubiese ganado mucho con 20 páginas más y también que era una trama contada mil veces.

¿Te molestó mucho?

En el momento, sí, más que nada porque mucha gente estaba tratando el tebeo con una dosis importante de azúcar, entonces cuando llega el vinagre te deja un poco en shock, pero vamos, entiendo y asumo lo que me decían y en cualquier caso es culpa nuestra.

¿Por qué comentas que fue difícil encontrar editor para El espíritu del Escorpión?

Porque lo fue, la historia es impactante, pero es muy dura y con el estilo de Pablo se hace más dura todavía. Mostramos el dossier en el salón de Barcelona de 2017 a unos siete u ocho editores distintos, ni uno solo coincidió en sus valoraciones con otro. Normalmente, al mover algo, las opiniones suelen ser insulsas o tienden a coincidir bastante, con esto no, cada respuesta era diferente.

¿Por qué crees que Panini se quedó el proyecto?

Pues es una pregunta para Panini jajajajaja, pero vamos, imagino que porque les resultó interesante.

¿Cómo es trabajar con ellos?

Una maravilla desde el punto de vista de un guionista que sabe que va a hacer cambios en la historia durante el proceso. Siempre he tenido libertad total y las recomendaciones que me hicieron fueron para bien.

También lo habéis colocado en Francia, ¿no?

Sí, con una pequeña editorial independiente: Presque Lune. Hicimos una búsqueda bastante exhaustiva de casas en las que podría encajar y era una de nuestras favoritas.

¿Por qué?

Por catálogo, por volumen de trabajo y por el desempeño que va a hacer la editorial por mostrar el libro. No es lo mismo estar en una editorial que cada mes saca 80 novedades que estar en una que tiene que cuidar cada lanzamiento con muchísimo mimo porque con cada libro se está jugando la editorial.

¿Tuvisteis más opciones?

Sí, pero Presque Lune fue más contundente y más directa.

¿Vais a buscar más ediciones?

Sí, pero después del verano, aunque no lo parezca mover proyectos resulta agotador.

En estos días que llevo husmeando por el mundillo del cómic se habla mucho del tema de mover proyectos ¿tan difícil resulta vender algo?

Buf, mucho. Y no solo es complicado por el proceso en si mismo, es porque (al menos en mi caso en el 90 por ciento de las ocasiones) es algo en el que me toca asumir dos roles, uno de negociador directo con el editor y otro de mensajero continuo con el dibujante. Las conversaciones no se realizan a tres bandas, por una parte los editores prefieren hablar con un único interlocutor y, por otro existe una especie de ley universal no escrita que hace que los guionistas asumamos este papel.

De hecho he llegado a ver valoraciones de compañeros en base a su capacidad de mover proyectos. Es como si fuese un plus: “fulanito es muy bueno moviendo proyectos”.

Se te ve resignado.

No, no es eso, de hecho de forma inconsciente es algo que hago siempre y que incluso acabo diciendo: “no te preocupes, ya me encargo yo de moverlo”, pero a veces sí que me gustaría un poco más de participación activa de algún compañero. Hay veces en las que me han llegado a pedir cosas un tanto absurdas o me han trasladado preguntas a editores que fácilmente podrían hacer ellos. Parece que una vez que ejerces de interlocutor ya lo eres para todo y al final acabo haciendo de teléfono estropeado en cuestiones técnicas que no domino.

¿No será que te cargas con demasiada responsabilidad?

Seguro, seguro, si no pretendo quejarme de nadie, solo de mi y de mi manera de hacer las cosas.

¿Has tenido problemas con dibujantes?

Claro, muchos, pero imagino que como en cualquier otro trabajo. Cuando curraba en la escuela de cine había tensiones con compañeros, en la tele igual, pues esto es lo mismo, siempre hay momentos de tensión en los que hay que discutir sobre una parte del proceso o sobre la forma de hacer las cosas.

¿Llegaste a enemistarte con alguno?

Sí, con un par de ellos.

¿Vas a contarme por qué?

Jajajajajajaja vale. Fueron diferencias irreconciliables sobre qué hacer con un proyecto. Me ocurrió algo similar en ambas ocasiones. Uno de ellos quería hacer un crowdfunding en el que pedir unas cantidades muy locas para el nivel que teníamos en aquel momento y además me dijo unas cuantas lindezas en cuanto a la figura del guionista que prefiero no recordar.

El otro hizo un cómic entero con un guion mío que nunca pude ver con una resolución decente porque se negó a enviármelo. Teníamos opiniones muy diferentes sobre el posible futuro del cómic y nos enrocamos tanto en nuestras posiciones que se fue todo al carajo.

Desde fuera da la impresión de que tenéis mucha agitación en vuestro mundillo. Veo a autores lanzándose a la piel de otros autores, tuiteros en combates feroces, grandes estrellas bajando al barro…

Ya, es una mierda. Me encantaría que la gente hablase más de tebeos dentro del sector. Me da la sensación de que hay autores más pendientes de las opiniones de los demás y de sentar cátedra que de ponerse a currar.

Me resulta absurdo, he tenido discusiones con gente del cómic tan surrealistas que nadie las creería. Gente capaz de negar una realidad objetiva con tal de hacerse notar y sumar puntos frente a su comunidad, es delirante.

Te imaginas a un carpintero diciendo: “las puertas que hace fulanito están sobrevaloradas, si las vende es porque tiene un ejército de palmeros y cada vez que hace una puerta les obliga a decir que es la mejor puerta del mundo”. Pues en el cómic pasa. Y ya no es que sea un problema que pase, es que pasa a diario.

No parece muy profesional.

Fíjate, esa es una de las claves, una de las discusiones recurrentes es qué significa ser un profesional del cómic.

¿Y qué es?

Pues lo mismo que en cualquier otra profesión: hacer facturas, pagar cosas con el dinero que supone tu trabajo, darse de alta, regularizar tu situación, constar en algún sitio como profesional artístico.

Creo que poner en facebook que eres un gran profesional, pero luego buscar resquicios en la ley para emitir facturas es peligroso por el mensaje que se da. Pero eso aun puede ser comprensible, lo que ya no comprendo es la facilidad con la que se mete muchísima gente a opinar sin conocimiento de causa.

Pareces molesto.

Lo estoy. Todas estas discusiones de patio de colegio entre autores y gente del medio solo llevan al desprestigio del sector. Cualquiera que lo vea desde fuera verá a un puñado de gente adulta insultándose en redes, recurriendo al mimimimi, al “tú más” y al tratar de desacreditar al otro con mentiras y triquiñuelas dialécticas. Ojalá existiese un debate sano y sosegado, pero la gente entra a saco a imponer su opinión, sin reflexión y sin ninguna empatía.

Pero eso es el mundo ahora, ¿no?

Pues puede ser, pero en un mundillo en el que somos tan pocos es todavía más vergonzante. Todo es convertible en crítica: el trabajo de los demás, su aspecto, su forma de currar, sus opiniones, con quién firma sus proyectos, cuánto va a cobrar por ellos, con quién se junta, con quién se enfada, a quién se folla, todo. Muchas críticas, muy pocas soluciones.

¿Tú tienes alguna solución?

Creo que no, solo una recomendación: si vas a hablar mal del trabajo de alguien hazlo en privado.

No es una cuestión de ser hipócrita, no es un tema de morderse la lengua o no poder expresar lo que se quiera, pero si haces tebeos, no critiques los tebeos de los demás en público.

Se trata de respeto, de saber lo que cuesta llevar adelante cualquier cómic, tenga mayor o menor calidad, son muchas horas de trabajo invertido y puede que a ti no te guste, pero al menos deberías tener la capacidad de valorar que el tiempo invertido por ese autor vale exactamente lo mismo que el tuyo aunque el resultado te parezca espantoso.

Llevamos ya un buen rato con esto, creo que toca ir cerrando ¿algo más que quieras añadir?

No, ya me he quedado a gusto jajajajaja.

Hablando con: Roberto Corroto

Hoy en Escribiendo Cómics tenemos la suerte de que nos visite un guionista y se deje interrogar. Roberto Corroto escribe, escribe mucho, edita, colabora en un montón de saraos y aún le queda tiempo para hacer divulgación del noveno arte en su espacio: El sanedrín del cómic.

Nosotros le hemos preguntado un montón de cosas y ha tenido a bien responderlas todas. Allá vamos.

 

¿Cómo organizas tu trabajo antes de empezar a escribir un guión? ¿Utilizas algún tipo de herramienta previa?

Las únicas herramientas que suelo usar antes de meterme de lleno con el guion son el papel y el bolígrafo. Eso sumado a internet claro, donde empiezo a buscar documentación que me pueda ayudar con la historia. Soy muy devoto de esta fase, que incluso me ha dado ideas para otros proyectos al encontrar auténticas joyas de rebote.

“Sicarios” es una de esas historias de las que siempre te vas a acordar de los protagonistas. ¿Nació desde ellos? ¿Nació desde alguna trama? ¿Cómo fue exactamente?

Sicarios nació a partir de una imagen de Phil y Riot en un antiguo blog de Ertito Montana. La ilustración me gustó tanto, que quise hacer algo con los personajes desde el primer segundo. Fue un amor a primera vista. Hablé con Ertito y me dio carta blanca para crear una historia a partir de ellos. El concepto de asesinos de buen corazón fue el cimiento donde empecé a construir el resto del argumento. Y de ahí ya arrancamos con Olmito (Sicarios #1), del que llegamos a hacer hasta tres o cuatro versiones. La última de ellas con el color de Juan Albarran, que bajo el seudónimo de KoH se ha convertido en la tercera columna de Zona 00.

Siguiendo con los personajes ¿cómo los piensas y cómo los trabajas?

Los trabajo de manera que puedan tener diálogos reconocibles para el lector. Sabiendo cómo es cada personaje, me pongo en su pellejo y pienso en lo que dirían. Con el paso de los números la cosa es mucho más sencilla, porque los personajes ya están muy trabajados y enseguida conectas con ellos. Con Phil y Riot me costó poco empatizar porque ambos tienen cosas mías. Lo de asesinar no, ojo.

¿Cómo se escribe algo como “Sicarios” desde un punto de vista estructural, es decir, ya sabes lo que va a ocurrir en cada número antes de arrancar o es algo que va surgiendo sobre la marcha?

Excepto con el primer número, que fue un proceso un poco especial porque al principio iba a salir con menos páginas, en el resto de números trabajo primero con el argumento completo. Es decir, antes de meternos en el guion, ya se sabe lo que vamos a contar a grandes rasgos de principio a fin. Luego siempre vamos metiendo cosas nuevas, o cambiando las que vemos que no terminan de funcionar. Pero de entrada es fundamental tener el esqueleto de la historia, e ir añadiendo “la carne” sobre esos huesos.

¿Cómo preparas tus guiones? ¿Tienes más tendencia a algo más literario? ¿A guiones técnicos?

Pues normalmente hago un guion técnico, si lo entendemos por describir lo que sucede en cada viñeta, el número de estas que tendrá cada página, y los diálogos. Hay veces que he hecho la excepción y trabajado más con una descripción general de lo que sucede en cada página, para dejar que el dibujante decida el número de viñetas y lo que sucede en cada una de ellas, añadiendo los diálogos a posteriori. Pero han sido pocas ocasiones y siempre a petición del compañero, confiando plenamente en que el resultado sería del gusto de ambos.

¿Hasta dónde llevas tus descripciones? ¿Eres muy minucioso?

Normalmente soy bastante minucioso. Hace poco Román López Cabrera, con quién estoy haciendo 1937: la toma de Málaga (CnV), bromeaba en Facebook diciendo que en una viñeta le había llegado a poner una imagen del tipo de vaso que un personaje tenía en la mano. La suerte que tengo es que todos los dibujantes con los que trabajo ya me conocen, sea porque ya hemos hecho algo antes, o por referencias que ya traen mías. Eso hace que no les pille de nuevas esta minuciosidad. Por otro lado, no soy de los que consideran el guion como algo inalterable, por muy claro que lo tenga a la hora de escribirlo. En ese aspecto, lo mismo que te digo que soy detallista en exceso, también suelo ser muy flexible si es para mejorar el resultado final.

Se podría decir que “Sicarios” pasa por distintos géneros, imagino que será algo intencionado, pero ¿hasta qué punto es así? ¿Cómo se utiliza el género para incorporarlo a nuestras historias? ¿Te apegas mucho a las convenciones, prefieres un acercamiento más casual?

Es totalmente intencionado. Después de terminar Olmito, que es un western en toda regla, pensé que sería cojonudo dedicar cada número a un género distinto, evitando encasillar a los personajes. Tenía que poner a prueba a Phil y Riot en otros contextos, para demostrar que podían seguir funcionando igual de bien. En Colgados en el desierto (Sicarios #2) los metimos dentro de una historia de horror cósmico sin salir de un paisaje árido. De esta manera, el cambio de género no llevaba consigo un cambio de escenario. En Saint Rose (Sicarios #3) pasamos al drama carcelario usando como excusa una historia de orígenes. Y Lo maté por el Yogurt (Sicarios #4) es un relato de acción pura y dura, en la línea de Dredd o The Raid, que cierra el viaje a Austin que empezó en el primer número. En resumen, no se trata de supeditar a los personajes al género de cada número, sino de adaptar cada género al viaje de los personajes.

Si hay algo que creo que funciona muy bien en “Sicarios” es el ritmo de las escenas ¿cómo las trabajas? ¿Te fijas más en el conjunto, prefieres individualizarlas? ¿Tiras mucho de reescritura?

Antes de empezar con el guion ya tengo el argumento de lo que va a pasar, y en la cabeza sé el ritmo que quiero que tenga la historia. El último número por ejemplo, Lo maté por el Yogurt, teníamos claro que el ritmo iba a ser de locura. Una vez que empieza la acción en la página 8, ya no quitamos el pie del acelerador hasta el final. En los números anteriores sí que introducimos más momentos de calma, que suelen preceder de nuevo a escenas rápidas y movidas. No soy muy fan de la reescritura en busca de la historia perfecta. Una vez que tengo claro lo que vamos a contar, lo que sí reviso con detenimiento bastante son los diálogos. Es algo a lo que le doy mucha importancia, porque creo firmemente que la tiene. Como lector, me mata encontrarme diálogos estándar, que parecen sacados de cualquier serie, película o cómic que hayas visto o leído mil veces. O que cada personaje no tenga su propia voz.

¿Cuándo das por cerrado un guión? ¿Cuántas veces puedes dar vueltas a una escena o a un diálogo? ¿Sigues escribiendo cuando recibes dibujos?

Las escenas las planifico en papel antes de llevarlas al guion. Me hago mi propio story para ver si le estoy dando algo a Ertito con sentido, algo que pueda convertir en lo que luego el lector se encuentra. Pienso en encuadres, en ángulos, en todo eso que debería dejar al dibujante que para algo es el que más sabe. Pero no lo puedo evitar. Hasta que no quedo contento no la llevo al guion. Con los diálogos pasa un poco lo mismo. Son lo último que reviso en busca de no pecar de reiterativo con lo que se muestra en la viñeta, y sobre todo que no se escape alguna errata por supuesto.

Ertito Montana y tú no solo habéis hecho “Sicarios”, también os habéis montado Zona 00 Cómics (de la que ya hablaremos) y estáis embarcados en una historia para Amigo Comics y seguramente en varias cosas más. ¿Cómo se consigue algo así? ¿Cómo empezó todo?

Imagino que después de nueve años trabajando juntos, hemos llegado a entendernos tan bien que nos resulta sencillo producir de una manera rápida y sin perder calidad. También ayuda mucho que tengamos gustos y una manera de pensar muy parecida. Todo empezó, como te he comentado, con una ilustración de Phil y Riot en un blog de Ertito, a donde llegué por casualidad en 2008. Luego es cierto que como me recuerda él, le dediqué una entrada en un blog comercial de cómic donde escribía artículos. Eso dio pie a un intercambio de mails que dio lugar al comienzo de Sicarios.

¿Cómo os organizáis a la hora de trabajar en común? ¿Lo habláis todo? ¿Te metes en el dibujo? ¿Se mete en el guión? ¿Es algo que hacéis a medias?

Pues trabajamos en equipo, en el más estricto sentido de la palabra. No concibo hacer un guion, sea de Sicarios o con otros personajes, sin antes comentarle a Ertito por donde voy a tirar, para que él me diga si le gusta o no lo ve claro del todo. Más que meterme en el dibujo, hay veces que visualmente tengo tan claro cómo quiero una página, que le hago un croquis para ver si le parece bien. O le añado bastantes imágenes en el guion para que no tenga que estar buscando documentación, por ejemplo. La clave es que al final ambos disfrutamos en el proceso, y el resultado acaba siendo lo que andábamos buscando.

Hay varias escenas en “Sicarios” que resultan espectaculares, sobre todo en cuanto a narrativa se refiere ¿en qué momento os lo planteáis? ¿Haces tú un story, lo hace Ertito?

La manera de contar las historias de Sicarios de Ertito es muy cinematográfica. Y eso es algo que me encanta. Imagino lo que puede llegar a hacer a la hora de escribir el guion y si hay algo que tenga claro visualmente, le paso un croquis de cómo pienso que quedaría genial. Somos un equipo y la confianza mutua hace que nos demos carta blanca para meternos el uno en el terreno del otro.

Una muestra de la espectacularidad de Sicarios

¿En qué más cosas andáis metidos?

Pues por lo pronto tenemos en marcha un par de líneas argumentales para Sicarios, de las que luego te hablaré un poco más, el dosier de una historia llamada Lady Goodbye, que queremos mover por el mercado francobelga, un par de historias cortas de humor y sí, acabamos de terminar Tales of Rogues #1 junto al colorista Angel Legna para Amigo Comics. Tengo que decir que ha sido el guion con el que mejor me lo he pasado hasta la fecha. Y ojo al resultado que va a sorprender a muchos.

Zona 00 es vuestro propio sello editorial, ¿por qué decidisteis abrirlo?

Zona 00 Cómics es un sello que Ertito creó en el 2005 con el nombre de Zona 00 Street Comics, donde fue publicando sus historias a lo largo de los años. Cuando al final nos propusimos lanzarnos a la aventura de autoeditar Sicarios en 2015, usarlo como un sello nuevo quitando el Street nos pareció la opción más lógica. Desde entonces, Ertito ha ido renovando la imagen del sello y se ha encargado de la web, la tienda online y los perfiles sociales.

También os sumasteis a otra iniciativa: NEUH, ¿qué es exactamente?

NEUH es un grupo de autoeditores que se apoyan entre sí. No hablamos solo de cómic, sino también de novelas, ilustraciones o artesanía. Es como llevar a la práctica lo de la unión hace la fuerza. El simple hecho de estar en diferentes ciudades, nos permite tener una presencia que de otra manera sería imposible. Y a la hora de acudir eventos lo mismo. Nos da la opción de ir en grupo a salones del cómic y manga importantes, cuando de manera individual sería una misión suicida. Por aclarar más: no funciona como una editorial para autoeditores. Cada uno somos entes independientes, publicando con nuestros propios sellos, pero nos ayudamos entre todos de cara a vender, distribuir y promocionar.

Resulta extraño que viendo la gran calidad que tiene “Sicarios” ninguna editorial haya apostado por el cómic, ¿qué pasó? ¿No llegó una oferta convincente? ¿Preferisteis probar otra vía?

Fue un poco de todo. Después de encontrar el estilo que queríamos para Sicarios, nos pusimos a buscar editorial que lo publicase. Porque creíamos entonces, y el tiempo nos ha dado la razón, que es algo que puede gustar bastante a mucha gente. No puedo decir que las respuestas de aquellos que se tomaron la molestia de contestar fueran negativas. Todo lo contrario. Lo que pasa es que íbamos con el hándicap del formato. Publicar en apaisado como hacemos nosotros, era el principal escollo que impedía a los editores el hacernos una oferta en firme. Hasta que de repente me llegó un mail de David Lloyd, interesándose por Sicarios para Aces Weekly. Entonces fue cuando nos decidimos a publicar con ellos en inglés, e invertir las ganancias en autoeditarnos en español con Zona 00.

Y a pesar de no haber entrado en circuitos convencionales de distribución, el proyecto se mueve muy bien en el circuito de la autoedición y habéis llegado a agotar un buen número de ejemplares ¿qué sensación deja esto? ¿Hay mercado en la autoedición?

La sensación es positiva. Sicarios #1 tiene 3 ediciones; Sicarios #2 lleva 2; del Sicarios #3 queda muy poco para agotar la 1ª edición; y el Sicarios #4 se está vendiendo a buen ritmo, como viene siendo la tónica general. Hay mercado para la autoedición, pero vivir de la autoedición viene siendo tan complicado como vivir del cómic en general. No es un nicho que escape a las dificultades que encuentra un autor que trabaje exclusivamente con editoriales. Lo ideal en este negocio es poder estar en todos los charcos. Tanto Ertito como yo sabemos que no podemos vivir solo de Zona 00, con lo que tenemos proyectos en marcha con editoriales, tanto juntos como por separado.

Hablabas de Aces Weekly, ¿cómo está funcionando?

Está funcionando bastante bien. De hecho, creo que debemos ser de los pocos autores que colaboran con cierta regularidad. Los cuatro números de Sicarios han salido en inglés con Aces Weekly y para el volumen 31, que saldrá en noviembre, ya he hablado con David (Lloyd) y tendremos nuestro hueco para lo siguiente de Sicarios. A él le gustó desde el primer momento y nosotros encantados claro.

También veo de vez en cuando que os coláis en recomendaciones de blogs y webs especializadas compitiendo contra auténticos gigantes, ¿cómo se afronta algo así? ¿No deja una sensación de “trabajo bien hecho”?

Pues se afronta con los pies en la tierra. Codearte en un artículo de recomendaciones con gente de la talla de Carlos Giménez, Zidrou o Esteban Maroto no te pone a su altura automáticamente. Eso lo sabe cualquiera con dos dedos de frente. Tampoco hace que te lluevan las ventas en los días posteriores, aunque algo siempre ayuda. Lo que sí da es una recompensa personal, de sentir que estás haciendo algo bien. Y no solo a nivel de producción, sino a nivel de promoción, que es uno de los aspectos más olvidados por muchas editoriales, y que nosotros en Zona 00 siempre hemos intentado cuidar al máximo.

 ¿Habrá más “Sicarios”?

Sí, habrá más Sicarios. Pero quizá no como los conocemos hasta ahora. Por lo pronto, vamos a cambiar la dinámica de publicar las mismas historias en inglés (Aces Weekly) y español (Zona 00). Ya estamos trabajando en una historia ad hoc para Aces Weekly bajo el título de Sicarios Adventures, diferenciándolo de la serie regular. Y además estamos montando un dossier con el nombre Sicarios Chronicles, que es una historia más larga de Phil y Riot que pretendemos vender a las editoriales que estén interesadas. Así que sí, definitivamente habrá mucho más de Sicarios si todo va bien.

¿Recomiendas la experiencia de la autoedición?

La recomiendo, pero sabiendo donde te metes. La autoedición no es una vía de servicio por la que conviene salirse a la ligera. Primero aconsejo preguntar a gente conocida, o de la que se tenga alguna referencia. Que te cuenten pros y contras (que los hay). Y una vez que tengas toda esa información, además de algo que poder autoeditarte claro, te puedes lanzar si consideras que no vas a acabar palmando dinero, y que el proceso no te va a suponer un calvario. Hay que pensar que necesitas tiempo para las tareas que normalmente realizaría una editorial, incluso para las que debería hacer y no hace. Porque si te embarcas en esto, es para no descuidar los mismos aspectos que estamos criticando en algunas editoriales. Para hacer lo mismo, mejor no meterse en este charco.

Por último, una obligada, ¿qué recomendarías a alguien que esté empezando a escribir cómics?

Es gracioso porque esta misma pregunta la hago siempre al final de las entrevistas en ESDCO. Seguro que no digo nada que se haya dicho antes, pero por si alguien me quiere hacer caso: leer mucho y no solo cómics; escribir mucho y terminar lo que se empiece, por malo que pueda parecer; aprender (al menos) Inglés de una manera mucho más que decente; y preguntar, de manera educada y sin esperar que sean tu bola de cristal particular, a la gente que ya lleva un tiempo dedicándose a esto de escribir cómics.

Hablando con Angux

En escribiendocomics.com estamos empeñados en acercarnos todo lo que podamos al mundo del guión de cómic. Para ello hemos creado esta sección de entrevistas a la que hemos llamado: “Hablando con” y que abrimos con Angux.

Angux es el nombre artístico de Juan Manuel Anguas, un guionista nominado como autor revelación en el último Salón del Cómic de Barcelona con su primer álbum: ‘Avery’s Blues‘, publicado en Francia por Steinkis y en España casi a la vez por Dibbuks y que consiguió la nominación a mejor obra nacional en los mismos premios.

En los últimos tiempos también ha participado en el álbum colectivo ‘De Muerte‘, publicado por GP Ediciones y nos consta que ya está embarcado en la creación de nuevos proyectos.

entrevista cómic Angux
Angux. Guionista.

Como guionista, Angux es un tipo al que le gusta contar, le gusta sorprender y le gusta crear historias muy humanas. Como compañero es cercano, dispuesto a escuchar y a echar una mano.

Para arrancar nuestras entrevistas le hemos sometido a una larga e intensa batería de preguntas que arranca así:

En ‘Avery’s blues’ nos cuentas como un joven guitarrista está dispuesto a pactar con el Diablo para conseguir sus metas. ¿Cómo surge la idea de hacer un cómic a partir de ahí?

Bueno, siempre recurro a escenarios ya fabricados por la propia historia para dar rienda suelta a lo que quiero contar. En este caso fue haciendo un pequeño artículo sobre la leyenda del diablo que gira en torno a los pioneros del blues. Ahí me surgieron varias preguntas que ponían en duda la leyenda (como por ejemplo: para qué quería el diablo este tipo de almas que tendría en poco tiempo, ya que la mayoría de los jóvenes negros de aquel tiempo se movían, debido a la marginalidad a la que el hombre blanco les condenaba, demasiado cerca del alcohol, la violencia, etc…) y otras preguntas como la necesidad que parece que tiene el hombre por que su recuerdo permanezca, por dejar su impronta en la vida, por eternizarse de alguna manera…y, bueno, de esas dudas nace ‘Avery’s blues’.

Al ser un escenario muy reconocido y frecuentado por todos, es más sencillo describirlo ya que parte de esta descripción está en el propio cerebro del lector… Mis guiones, la verdad, son poco descriptivos y que el escenario esté ya creado en parte, es una ayuda muy importante para mí porque puedo atender a otras cosas que me interesan más como guionista, e incluso me divierten más que describir un escenario.

¿Desde que surge la idea, cómo trabajas para convertirlo en un argumento?

Pues dándole muchas vueltas, escribiendo y reescribiendo. Tachando… creo que lo más complicado de aprender en esto de escribir no es tanto a escribir. Es muchísimo más complicado aprender a borrar.

Luego, bueno, podría hablarte de algo que hago que quizás no lo hagan otros guionistas. Yo necesito conocer a los personajes que voy a trabajar y su entorno y me gusta mucho escribir pequeñas historias cortas en torno a ellos. Algunas escritas, otras solo pensadas, pero que me ayudan mucho a conocer a los personajes y el terreno donde van a pisar. En esto gasto gran parte del tiempo que empleo en imaginar una historia, pero pienso que luego me ayuda a ir más rápido.

Ya con una escaleta ¿En qué te fijas más a la hora de trabajarla? ¿Cómo la mejoras?

En mi caso me cuesta mucho crear la tensión necesaria. Con ayuda de lectores externos o el propio dibujante intento mejorarla creando tensión y utilizando las distintas “normas” del guion de forma que funcionen. Luego, aparte, en mi caso las procuro mejorar poniendo mucho énfasis en mejorar a los personajes y tratar de darles una profundidad y una necesidad en la historia, que necesiten vivir esta aventura por algún motivo.

¿Buscas lectores en fases previas? ¿Qué extraes de lo que te dicen en esta fase?

Sí. Necesito lectores. Y necesito hablar de la historia con ellos. No tanto para que mejoren parte de la historia (que a veces pasa) sino para ir construyéndola yo. A medida que la cuento, caigo en las partes más flojas y que necesitan mejoras. Quizás el detonante se quede flojo, o no exista la crisis final… yo qué sé… Quizás sea algo atípico también, pero mis historias crecen a medida que las voy contando, porque voy estructurándolas de nuevo, aportando ideas donde faltaban.

¿Te enfocas más en diseñar la trama o los personajes? ¿lo tratas todo como un conjunto?

Todo como un conjunto. No entiendo una parte sin la otra. Para que fluya la trama de manera natural, hay que darles fuerza a los personajes y al revés. Al menos yo, si noto que cojea en alguno de estos sentidos, me da la sensación de estar fallida. A ver, tenemos la extensión que tenemos para contar nuestra historia y no se les puede dar a todos los personajes la misma profundidad. Hablo naturalmente de los protagonistas, ya sabes.

entrevista cómic Angux
Portada de la edición española de ‘Avery’s blues’

Una vez terminado el trabajo previo ¿cómo afrontas la escritura del guión? ¿Elaboras primero un guión literario? ¿Vas directamente al guión técnico?

Una vez que ya tengo la sinopsis detallada, donde cuento todo lo que sucederá en el libro, hago la escaleta detallando las escenas y lo que sucederá en cada una de ellas y cuantas páginas ocupará, voy directamente al guion técnico.

¿Cómo te enfrentas a la narrativa de cada página? ¿Haces storybards?

No siempre. Casi nunca de hecho. Y cuando los hago no creo que se puedan llamar ni storyboards sin intención de insultar a nadie jajajaja. De todas maneras yo en el guión técnico no soy muy descriptivo. Solo indico ideas que me parecen buenas en cuanto al punto de vista desde el que el lector verá el dibujo y suelo indicar igualmente si la viñeta es apaisada, tres cuartos de página, etc… pero todo ello expuesto a cambios con las ideas y visión del dibujante, que lo suyo es que a su vez lo muestre en el story y se hable.

¿Cuánto cambia la escaleta al transformarse en guión? ¿Eres muy estricto a la hora de mantener el trabajo previo o lo modificas sin problema?

Siempre surgen cambios y formas de abordarlos. Luego, además, los cambios que propone el dibujante también los acepto de buen grado si creo que mejoran la historia. Pienso que uno no debe cerrarse a nada ni a ningún cambio. Nuestro trabajo es hacer la mejor historia posible y no creo que se pueda conseguir con el cerebro cerrado.

En escaleta puede parecer que controlamos la medida exacta del libro, pero cuando se llega al guión ¿la cosa cambia mucho?

Hombre, pues no debería porque aquí sí hay intereses editoriales detrás si te pasas del número de páginas que ellos pueden delimitar. Pero lo que si es normal es que si vas muy justo tengas que remodelar nuevamente la escaleta a fin de conseguir cerrar el álbum en las páginas acordadas sin que la historia sufra por ello. Pero eso también es nuestro trabajo, ¿no?

¿Cómo planteas el relato a la hora de escribir? ¿prefieres escribir escena por escena, página por página? ¿escribes siempre por orden cronológico?

Yo siempre y hasta el momento he escrito en orden cronológico. Entre otras cosas porque voy avanzando según el dibujante también lo va haciendo. Pero como soy muy caótico, no descarto nada para futuros trabajos jejeje.

¿Cuánto tiempo te llevó escribir ‘Avery’s blues’? ¿Cómo te organizaste en ese tiempo? ¿Dedicas unas horas concretas o vas escribiendo en cuanto tienes un rato para ello?

Como sabes yo tengo un trabajo que es de donde saco el pan para mí y para mi familia. Así que, en mi caso y de momento, saco el tiempo de donde puedo… y a veces es complicado…

¿Trabajas con algún programa o aplicación que ayude a la hora de escribir?

Trabajo con Celtx, un programa de escritura de guiones. Me ayuda bastante porque indica en todo momento los pasos a seguir haciéndote más sencillo el caminar. Hay muchos otros, por lo visto, y hay quien escribe en el word tradicional, supongo que es dar con el que a cada uno le venga bien y se acostumbre. Celtx es un programa muy completo de ayuda a la escritura. Yo creo que no le saco todo el partido que debiera, pero aún así me hace el trabajo mucho más sencillo.

¿Prefieres un dibujante que se involucre en cada escena sugiriendo ajustes o modificaciones o prefieres llevar tú todo el peso de la historia y quien dibuja todo el peso de la parte gráfica?

Prefiero que el dibujante se involucre, aporte ideas, etc… siempre serán bien recibidas si creo que benefician a la historia. Luego les doy forma y andando.
De hecho Núria aportó ideas a ‘Avery’s blues’ y tengo la sensación de que consiguieron mejorar mi guión. En cuanto a la parte gráfica, pues de la misma manera, si el guionista ve algo a mejorar, pues se dice. Pienso que el dialogo y compresión es importante a la hora de trabajar en equipo. Aún así, entendiendo que la decisión final la tiene cada uno en su terreno, creo que es muy positivo que cada uno aporte lo poco o mucho que pueda en la parcela de su compañero a fin de que la historia quede lo mejor posible.

¿Cómo llegaste a colaborar con Núria? ¿Cuándo y cómo le ofreces el guión de ‘Avery’s blues’?

Vi sus dibujos en facebook, me parecieron increíbles. Sinceramente creo que jamás he visto dibujos que expresasen tanto de alguien tan joven, y le propuse colaborar en dos historias. Una corta para el colectivo ‘De Muerte’ que editó GP Ediciones y ‘Avery’s blues’.

Detalle del interior.

¿Cómo ibais organizando el trabajo, por páginas, por escenas?

Además de buena dibujante, Núria es muy rápida. Yo le mandaba el guión técnico de 15 páginas, ella me mandaba el story y luego empezaba a dibujar. Recuerdo que según iba recibiendo sus dibujos, sus páginas, me quedaba perplejo y con una sonrisa muy idiota en la cara (creo que me la he podido quitar, pero no estoy seguro al 100 % si lo he conseguido o se ha cronificado). Recuerdo pensar cómo las letras que yo le mandaban se convertían en arte después de pasar por sus manos. Esto me ha pasado con Núria y con el resto de dibujantes con los que he trabajado. Ese momento de recibir las páginas es un regalo.

‘Avery’s blues’ es tu primer libro y conseguiste editarlo en Francia sin haber pasado antes por el mercado nacional. A mí me han dicho que eso es saltarse unas cuantas fases ¿Cómo se consigue algo así?

Pues ni idea, jajaja. De verdad que no lo sé. ‘Avery’s blues’ y una historia anterior que estuve intentando mover, fueron diseñadas exclusivamente para tratar de venderlas al mercado francés.

Steinkis fue quien finalmente se hizo con los derechos de Avery’s Blues para Francia. ¿Fuiste directamente a ellos? ¿probaste en alguna otra primero? ¿tenías varias ofertas?

Teníamos varias ofertas pero ninguna en firme. Yo salía de una experiencia negativa con un anterior proyecto que parecía que se iba a editar y a última hora la editorial interesada decidió no hacerlo después de hacerme trabajar en varios cambios. Así que  no quería que me volvieran a marear. Steinkis hizo su trabajo muy bien. Fue rápida en ponernos el contrato encima de la mesa y se llevaron el gato al agua gracias principalmente a esta rapidez y a que llegamos a un acuerdo que a ambos nos gustaba.

El anuncio de Dibbuks para sacar el tebeo en España, fue casi inmediato ¿teníais algún acuerdo previo?

No. Conozco a Ricardo, editor de Dibbuks, de hace bastante tiempo, pero no habíamos hablado de ello. Por lo visto, había varias editoriales españolas interesadas en hacerse con los derechos de ‘Avery’s blues’ en España. Supongo que Dibbuks apostó por él y se lo llevaron. En lo que a mí respecta perfecto porque la edición ha sido bastante cuidada. Alguna cosilla a mejorar en la segunda edición, si llegamos, pero estoy muy contento con la edición y, sobre todo y algo a valorar y que a veces se nos olvida, el trato humano de Dibbuks .

¿Qué necesita un dossier para funcionar en el mercado francés? ¿Qué llevaba el dossier de ‘Avery’s blues’?

Pues parece que voy a decir una perogrullada, pero necesita una buena historia, contada de forma que enganche al editor y, sobre todo y ya que nos movemos en un mundo muy visual, un buen dibujo. Mejor que bueno a poder ser.
Y, por supuesto y principalmente, mucha suerte.

Ah. También ayuda una buena presentación y aquí nos ayudó mucho Sandro Mena, de Spaceman. Que me echó una mano con ella y mejoró bastante la presentación inicial dándole a esta un aspecto mucho más profesional y un mejor acabado.

Nuestro dossier incluía una sinopsis corta. Una larga en la que detallábamos todo lo que iba a suceder en la historia. Tres páginas a color y con acabado final y algunas más en blanco y negro.

Breve interrupción de la entrevista: para dejar todavía más claro todo esto, Angux nos ha preparado un maravilloso documento titulado Montando un dossier de venta en el que tomando como ejemplo el dossier de ‘Avery’s blues’ va detallando paso a paso las fases que se deben seguir para tener un gran dossier que enseñar a los editores. Desde aquí no podemos más que darle infinitas gracias por ello e invitaros a todos a pasar a nuestra biblioteca para que lo consultéis tantas veces como queráis. 

¿Cómo se afronta el entrar de buenas a primeras en un mercado tan amplio?

Pues te podría decir que con una mezcla de muchas cosas: sorpresa, ilusión… para mí supuso llegar a una especie de meta que se me resistía y que quería cruzar. Muy ilusionante todo.

¿Cómo fue tu relación con Steinkis? ¿Hasta dónde intervienen en la obra? ¿Tuviste libertad creativa? ¿Te sugirieron modificaciones?

Nosotros hablábamos con un editor externo: Emmanuel Prouts. La verdad es que nos pidió muy pocas modificaciones y el trato fue bastante correcto y formal. Creo que les gustó lo que íbamos mostrando y casi todo fueron siempre buenas palabras y confianza por su parte tanto en el dibujo como en la historia.

‘Avery’s blues’ ha tenido cierto éxito en cuanto a que ha tenido muy buena acogida por la crítica, por el público y varias nominaciones. ¿Cómo se ve esto desde la editorial? ¿Se muestran receptivos para que les envíes más trabajos? ¿Te han propuesto contar contigo para más cosas?

Emmanuel sí se ha puesto en contacto varias veces conmigo para que envíe más trabajos. Y le llegarán claro ¡cuando tenga! (creo haber dicho ya que voy a mi ritmo, jejej)

En cuanto al tema de nominaciones y demás… Varios amigos me han hablado de que en la editorial están contentos con como ha funcionado ‘Avery’s blues’ en este sentido, pero la verdad es que a mí nunca me han dicho nada. De todas maneras, lo único que puedo reclamar a Steinkis es habernos movido más por Francia (a Núria principalmente, en calidad de dibujante) para promocionar de esta forma más el tebeo… pero…

entrevista con Angux escribiendo cómics
Otro detalle.

Por lo que he ido viendo, en Francia han salido varias reseñas muy positivas de ‘Avery’s blues’ y en España estuvo nominado como mejor cómic del año para los premios del Salón del Cómic de Barcelona. Eso supone, sin duda, que se ha hecho muy buen trabajo, pero ¿cómo influye estrenarse así? ¿sientes que ahora vigilarán con lupa cada cosa que hagas? ¿Temes que exista la vitola de “el primero fue mejor”?

Sííííí. Hay cierto miedo a esto que mencionas. Entre otras cosas porque hay mucha gente que espera que hagas algo similar y, aunque claro está que cada uno tenemos una forma de escribir que se puede reconocer, me gusta cambiar de escenario y visión con cada cosa que imagino. Hay cierta presión en hacer algo que pueda depararnos tantas buenas palabras como Avery’s, pero te voy a decir una cosa, a pesar de que pueda entenderse lo contrario: esto no está en nuestras manos y es mejor, por tanto, no pensarlo demasiado… a ver si puedo, jejejeje.

Además de la nominación a mejor obra, también conseguiste estar nominado como autor revelación en los mismos premios. Desde que conozco esos premios no recuerdo haber visto a un guionista nominado en solitario en esta categoría. ¿Cómo te tomaste la noticia? ¿Crees que algo así ayuda a toda la profesión?

Pues no sé si ayudará, la verdad. No creo que tenga la experiencia necesaria para ser la bandera de nada y creo que esta vez ha sido algo circunstancial. Pero te voy a decir más y partiendo de la base de que Javi Rey y su Intemperie, para mí, fue la obra que más se lo merecía de todos los que estábamos nominados. Aún así, creo que de haber salido nominada Núria en mi lugar, hubiésemos tenido más posibilidades de haber estado más cerquita de traernos el galardón. Nos guste o no, esto es un mundo muy visual y el dibujante es quien más se deja ver.
De todas maneras es igual. Estoy muy contento con lo conseguido. Todo han sido buenas palabras y todo lo que me ha aportado Avery ha sido estupendo. Le estoy muy agradecido.

¿Qué le recomiendas a alguien que quiera empezar a escribir cómics?

PACIENCIA. Mucha. A la hora de hablar con dibujantes. A la hora de hablar con editores y, sobre todo contigo mismo…paciencia.
Y un borrador, claro.

¿Algún tebeo que hayas leído últimamente y puedas aconsejar por su guión?

Pues, con tu permiso, voy a apostar por caballo ganador. El Ala Rota, de Altarriba y Kim. Me lo recomendó de forma entusiasta Sush, el librero de Delirio. Gran amigo y en quien tengo bastante confianza en esto de las recomendaciones.
No voy a descubrir a nadie el talentazo de Altarriba, pero solo ver el título y descubrir el porqué de este, ya nos indica que estamos hablando de otro nivel. Esas son las ideas que me gustan encontrarme en las historias, las pequeñas sorpresas que me hacen sonreír y decir “qué bueno el tío este” y, no sé como lo hace, pero Altarriba las tiene todas el muy…. grande.

Pues hasta aquí este ‘Hablando con Angux’, a partir de ya mismo lo tenéis disponible en nuestra biblioteca para que lo podáis consultar cuando mejor os venga. Gracias a él por su implicación y su participación y a vosotras por haber llegado a este sitio.