Entrevista a Matt Fraction

Autor de Sex Criminals, Ojo de Halcón y más títulos de Marvel. Lo trajo Astiberri el pasado Salón del Cómic de Barcelona y allí nos infiltramos sin pase de prensa para hacerle unas preguntas.

¿Qué personaje te ha costado escribir más?

Todos son diferentes, pero probablemente Ulises porque es como una versión espejo, como invertido. Del cómic ODY-C, no sé si se ha publicado aquí aún, lo hago con Christian Ward. Es una versión futurista de la Odisea, debería llegar pronto seguro.

¿Qué diferencia hay entre crear tus propios títulos y trabajar para otras compañías?

Increíblemente diferente, pero ambos muy placenteros. Es como ir al gimnasio, que un día entrenas piernas y otro entrenas brazos, son ejercicios muy diferentes y todos tienen sus pros y contras.

¿Cómo estructuras cada número, la historia en si?

Depende de la historia, todo es diferente, cada número es diferente, cada serie es diferente. Algo para Ojo de Halcón era diseñado para ser tramas de un solo número, Sex Criminals está diseñado para ser algo más largo, episódico, como si fuera un culebrón. Cada proyecto es un desafío en si mismo.

¿Y dividir un número en páginas? Cuantas páginas le toca a cada escena.

Pues eso una vez más dependerá en el número (se refiere a la grapa, issue). Una escena que en Ojo de Halcón son dos viñetas podrían ser ocho páginas en otro cómic. Depende de la naturaleza de la bestia.

¿Qué software usas para escribir?

Microsoft Word y Final Draft. Microsoft Word, muy aburrido y simple.

¿Improvisas?

Sí, pero es como dirigirte hacia algún lado con un mapa. No sabes el camino, pero tienes el mapa en la cabeza. Sé que si voy dirección al mar voy por el camino equivocado cuando se supone que debo ir hacia las montañas. Pero no tengo ni idea de cómo llegar allí, creo que tienes que dejar margen para sorprenderte a ti mismo. Al menos yo debo hacerlo, si no me aburro, y si me aburro creo que el lector se aburrirá también.

¿Alguna vez has escrito algo que digas, esto es demasiado arriesgado?

Cada día en todo momento, pensaba que Sex Criminals duraría tres números.

¿Cuál ha sido la mayor aportación a la historia por parte de un artista?

He sido tremendamente afortunado en mi carrera de trabajar siempre con gente que admiro y lo intento cada vez, no siempre lo consigo, pero siempre procuro escribir el cómic definitivo que me gustaría leer como lector en términos de ver lo que esa persona dibuja. Siempre he estado agraciado, no sé como elegir una en concreto, cada título ha sido su propio gozo.

Algo de lo que te arrepientas y algo de lo que te sientas orgulloso.

Supongo que en cierto aspecto, puedo encontrar algo de lo que me arrepienta en cada historia, aún sigo reescribiendo cosas en mi cabeza, se me ocurren mejores diálogos para cosas que publiqué hace diez años. Algo de lo que me enorgullezca… No sabría decirte. Supongo que lo primero que escribí, Casanova, porque lo escribí. No creía que jamás tendría oportunidad de escribir otro libro así que puse todo lo que tenía que ofrecer. Fue algo que empezó mi carrera, tener por primera vez confianza y una voz propia. Sí, supongo que diría eso si tuviera que chocarme los cinco a mi mismo.

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Situación de los guionistas de cómic en España

Antes de empezar me gustaría pedir disculpas por varios motivos. El primero es porque no soy sociólogo, soy guionista y, por tanto, puede que la forma de recoger los datos que he recibido al lanzar esta encuesta sobre la situación de los guionistas de cómic en España no sea la mejor desde un prisma profesional.

El segundo es porque no pretendo ir contra nadie ni contra nada, en estos días he recibido varios mensajes del tipo “dales duro“, “que se sepa lo que se tiene que saber” y ese tipo de comentarios. Lo siento, si he lanzado la encuesta es por curiosidad, por tratar de aclarar la situación de un gremio del que me siento parte y por un afán de divulgación.

El último es por no haber hecho la encuesta que los demás querían que hiciese. Son varios los que me preguntaron: “¿por qué no preguntas también esto?”,”¿por qué la haces solo sobre guionistas?”, “¿por qué no se la ofreces a cada guionista de manera individual?” Pues, sinceramente, ni siquiera lo pensé, solo quería hacer una pequeña encuesta, con pocas preguntas, fácil de responder y elaborar con los resultados un diminuto informe que pueda servir para que la gente saque sus propias conclusiones. Sin más.

Pedidas las disculpas oportunas, empezamos. La encuesta fue creada a través de un formulario de Google, ha permanecido activa durante 21 días, fue compartida a través de diferentes redes sociales y correo electrónico y ha sido cubierta por 48 guionistas diferentes.

Estaba dividida en 15 preguntas orientadas a campos que van desde los ingresos obtenidos, la situación profesional, el reparto porcentual con el resto del equipo creativo o la visibilidad que tenemos como guionistas de cómic.

Para hablar de los resultados de manera más o menos ordenada voy a distribuir la información en pequeños bloques. Allá vamos.

INGRESOS OBTENIDOS

El periodo analizado en la encuesta engloba un total de 20 meses, es decir, todo 2017 y los 8 meses que llevamos de 2018. Es importante aclarar que las preguntas se refieren a material publicado en papel en ese tiempo. Da igual el país en que se hayan hecho las publicaciones y tampoco se ha tenido en cuenta si para realizarlas se recurrió a la edición tradicional, la autoedición, la coedición, el crowdfunding o cualquier otro método.

La primera pregunta se refería a la cantidad de obras publicadas en ese período. Una amplia mayoría, el 66’4 por ciento de los encuestados afirma haber publicado entre 2 y más de 5 trabajos a lo largo de los últimos veinte meses, siendo solo un 33’3 por ciento los que dicen haber participado en una sola publicación.

De todos ellos, el 60’4 por ciento asegura que no todas esas publicaciones han sido remuneradas.

En el campo de los ingresos los resultados se complican un poco más. Una amplia mayoría, el 45’8 de los encuestados respondió que sus ingresos obtenidos por escribir cómics en ese tiempo fueron de menos de 1.000 euros. Un 16’7 por ciento percibieron entre 1.000 y 2.000 euros. El mismo porcentaje, un 16’7 por ciento, ganaron entre 8.000 y 10.000 euros. El resto se reparten en pequeños porcentajes entre los que ganaron entre 2.000 y 4.000 euros (un 8’3 por ciento), los que ganaron entre 4.000 y 6.000 (un 4’2 por ciento), entre 6.000 y 8.000 (un 2’1 or ciento) y más de 10.000 euros (un 6’3 por ciento).

Esta pregunta llevaba a otra un poco más específica, la que llevaba a los guionistas a realizar un cálculo entre las páginas realizadas y los ingresos obtenidos para saber (más o menos) cuál fue el precio al que se les pagó cada página en este periodo.

La respuesta más mayoritaria fue, con un 54’2 por ciento, que los guionistas obtuvieron menos de 10 euros por página. El siguiente porcentaje más elevado, con un  14’6 por ciento, fue el correspondiente a una cantidad de entre 40 y 60 euros. El resto de respuestas obtuvieron porcentajes muy bajos: entre 10 y 20 euros (un 6’3 por ciento), entre 20 y 40 euros (un 8’3 por ciento), entre 60 y 80 euros (un 8’3 por ciento), entre 80 y 100 euros (un 6’3 por ciento) y entre 100 y 150 euros por página (un 2’1 por ciento).

La última pregunta relacionada con los ingresos obtenidos se refería a las actividades remuneradas dentro del sector que realizan los guionistas para complementar su actividad como escritores. Dicha pregunta obtuvo solo 30 respuestas.

La mayoría aseguraron complementar sus ingresos del cómic impartiendo clases (un 46’7 por ciento), otro alto porcentaje con la participación en charlas, conferencias y mesas redondas (un 23’3 por ciento). El resto declararon escribir en periódicos, revistas o blogs (un 20 por ciento) o participar en podcasts o programas de radio (un 10 por ciento).

VENTA DE PROYECTOS E INTERNACIONALIZACIÓN

El siguiente bloque de preguntas se refería a la venta de proyectos y a su internacionalización como una posible fuente de ingresos derivados de la obra.

Un altísimo porcentaje, un 64’6 por ciento de los encuestados, afirma haber vendido sus obras en un solo idioma y no haber obtenido ningún ingreso derivado de la venta de sus obras a otros países por parte de las editoriales.

Entre los que afirman haber conseguido ingresos de estas ventas, un 18’8 por ciento declara haber obtenido cerca de 1.000 euros gracias a esas ventas, un 12’5 por ciento consiguieron cerca de 3.000 euros, un 2’1 por ciento cerca de 5.000 euros y otro 2’1 por ciento más de 5.000 euros.

En el reparto de esas ventas, conseguidas por las editoriales dueñas de los derechos, un 18’8 por ciento asegura que la editorial se quedó con un 30 por ciento del total de la venta, un 12’5 por ciento dijo que el porcentaje para la editorial fue del 40 por ciento y un 8’3 por ciento que fue del 50 por ciento.

A la hora de tratar de vender proyectos nuevos, el 43′ 8 por ciento de los encuestados asegura que prefiere primero intentar vender los derechos de sus obras en el extranjero, frente a un 22’9 por ciento que prefiere venderlos en el mercado nacional o el 31’3 por ciento que no le importa el país con tal de ver publicado su trabajo.

SITUACIÓN PROFESIONAL

Había dos preguntas referidas a la profesionalización del gremio para tratar de entender si nos encontramos ante un sector que se considera a si mismo “profesional” o no. En la primera pregunta un 39’6 por ciento de los encuestados se consideran “amateurs”, tanto si le dedican ratos sueltos, como si dicen dedicarle muchas horas.

El resto, un 64’6 por ciento se consideran profesionales, ya sea como primera ocupación, como ocupación secundaria o como una fuente de ingresos que no es la principal.

Tras esto se preguntaba por su relación con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social como guionistas. Un 31’9 por ciento son autónomos, ya sea como profesionales artísticos o como otro tipo de profesional relacionado con el sector. En el resto de las opciones la más señalada (un 29’5 por ciento) fue la de ser trabajador por cuenta ajena y darse de alta en el IAE para facturar los ingresos derivados de los cómics.

Un 15’9 por ciento de los encuestados declara ser trabajador por cuenta ajena y dar aviso en la Agencia Tributaria de los ingresos obtenidos desde el extranjero y el resto, en porcentajes muy reducidos, afirman desde facturar a través de cooperativas, de terceros o directamente no facturar.

REPARTO ENTRE EL EQUIPO

En toda la encuesta solo había una pregunta sobre la relación de los guionistas con el resto del equipo artístico y el reparto de las ganancias obtenidas por una obra. Un 43’8 por ciento del total respondió que se hace un reparto de 60/40 en favor del resto del equipo. Un 35’4 por ciento dijo que ese reparto suele hacerlo de 70/30 en favor del resto del equipo. Un 12’5 por ciento declaró hacer un reparto de 50/50 y el 10’4 por ciento restante hace el reparto en función de lo que establece la editorial.

VISIBILIZACIÓN

En el siguiente bloque las preguntas iban referidas a la visibilización de la figura del guionista de cómic y a la percepción que se tiene de su trabajo. La primera de estas preguntas se refería a invitaciones a salones y eventos del cómic. El 45’8 por ciento de los guionistas encuestados afirma no haber sido invitado a ningún evento de estas características.

El 20’8 por ciento declaró compartir gastos con la organización del evento. Un 12’5 por ciento dice que fue el evento quién corrió con todos los gastos. El resto, en porcentajes muy pequeños, se reparten entre los que corrieron ellos con todos los gastos o los que dicen que se repartieron entre editorial y evento.

En cuanto al conocimiento que existe de la labor de los guionistas de cómic entre los lectores habituales, una amplia mayoría, un 62’5 por ciento, asume que existe un conocimiento pobre, pero que se está mejorando. Por su parte, un 35’4 por ciento cree que no existe ningún conocimiento de la labor de los guionistas.

Por último, en lo que se refiere a la visibilidad de los guionistas como creadores artísticos, un 60’4 por ciento aseguró que no, que ni los guionistas, ni los autores de cómic en general tienen visibilidad como artistas. Un 16’7 por ciento considera que la cosa está empezando a cambiar aunque todavía queda mucho por recorrer. El resto de las opciones, con muy pocas respuestas obtenidas, se repartieron entre los que piensan que nadie sabe lo que hacen los guionistas y los que consideran que sí que se tiene la visibilidad justa.

FUTURO

Y llegamos al final, la última pregunta era sobre cómo esperan los guionistas que sea su situación en los próximos cinco años. La gran mayoría, la más amplia de toda la encuesta con un 81’3 por ciento del total, espera que la situación mejore y obtener más ingresos por su trabajo como guionistas.

El resto, un 18’8 por ciento cree que su situación en cinco años será muy similar a la actual.

CONCLUSIONES

Ya lo avisaba al principio, yo no soy sociólogo ni nada que se le parezca, por eso las únicas conclusiones que puedo sacar son como parte interesada.

Tenemos un gremio de artistas muy pequeñito que trabaja mucho, entre 2 y más de 5 publicaciones en papel en 20 meses y, por contra, cobra muy poco, poquísimo, algo que roza el ridículo, más de la mitad dicen cobrar menos de 10 euros por página.

Se habla mucho y se celebran los éxitos internacionales de nuestros autores, sin embargo, un 64’6 por ciento de los guionistas que han respondido la encuesta, han vendido sus derechos a una editorial que no ha podido colocar esa misma obra en otros mercados.

Los guionistas no resultamos atractivos para eventos y festivales, apenas se conoce nuestra labor y está claro que no se nos reconoce como creadores artísticos.

Y por último un simple detalle, más del 80 por ciento esperan que la cosa cambie de aquí en unos años. ¿Será que la situación no es buena?

Me gustaría terminar lanzando una serie de preguntas muy sencillas al éter digital. ¿Compensa mantener un sistema de edición con autores que cobran menos de 10 euros por página? ¿Si casi nadie conoce la labor de los guionistas,no deberían hacerse esfuerzos por visibilizar desde todas las patas del sector? ¿Se puede sostener una industria con casi un 40 por ciento de autores que se consideran “amateurs”?

En fin, muchas gracias por asomaros a leer esto.

 

 

 

Eso de buscar editor ¿sabes cómo se hace? (I)

A raíz de la última entrada que publiqué en el blog, en la que daba algunos consejos para encontrar dibujantes para nuestros proyectos, fueron muchos los que comentaron: eso de buscar editor ¿cómo se hace?

Hay que entender algo antes de nada: no existen trucos infalibles para encontrar editor. No hay fórmulas mágicas, si las tuviese viviría de traficar con la información en garitos apestosos llenos de guionistas desesperados.

Al margen de esto, sí que existen una serie de recomendaciones que me parecen muy básicas y que pueden servir para afinar más la búsqueda. En esta primera entrada prefiero ceñirme única y exclusivamente al mercado nacional, para tratar otros mercados más adelante con la ayuda de gente mucho más experimentada que yo.

Vamos allá:

¿Sabes dónde te metes?

El mejor consejo que me dieron cuando empecé a mover proyectos por editoriales fue: trata de conocer de qué va el mercado antes de intentar meterte dentro.

El mercado nacional del cómic es pequeño, muy muy pequeño. Eso en cifras se traduce en que si eres un autor novel que está buscando su primera edición es muy posible que la obra que consigas publicar tenga una tirada de entre 500 y 1000 ejemplares.

Recuerda que lo que te van a pagar en concepto de derechos de autor, se calcula en base a esa tirada (ojo, esto si hablamos del método más usual, aunque existen otros métodos) y al precio de venta al público del cómic una vez impreso.

Pongamos un ejemplo rápido. Imagina que firmas un contrato más o menos standard con una editorial española que decide que hará 1000 copias de tu cómic y que va a venderlas a 10 euros.

La cifra total sobre la que se calcula tu adelanto viene de la estimación de que se venderá la tirada completa, es decir, 10000 euros a los que hay que descontar un 4 por ciento de IVA, por tanto nuestra cifra de partida es de 9600 euros.

De esos 9600 euros a ti como autor te corresponderá un 10 por ciento en concepto de adelanto de royalties. O sea, que la editorial te va a pagar como si ya se hubiese vendido toda la tirada. Te pagará 960 menos un 15 por ciento de IRPF.

Resumiendo, en un contrato standard puede que ganes cerca de mil euros por hacer un cómic. Por eso es fundamental que sepas muy bien cómo son estas condiciones antes de nada.

Cuidado, este es un ejemplo de “condiciones normales” basado en lo que yo me he ido encontrando y en lo que se han ido encontrando colegas y compañeros. Ten en cuenta que si las tiradas son mayores, los adelantos son mayores (aunque es raro que en España se saquen más de cinco mil ejemplares de casi nada).

A lo que voy con todo este lío de números es a lo siguiente: antes de pensar que una vez que consigas editar se acabarán tus problemas y serás rico y famoso, debes tener muy claro que las cifras reales que se manejan en este mercado son como estas o con ligeras variaciones en función de tu trayectoria, tu numero de fieles seguidores y tu capacidad de producir a mayor o menor velocidad.

Con esto no pretendo ni desanimarte ni decirte que pelees por tus sueños como si fueses un príncipe de la Disney. No. Solo te recomiendo que intentes saber cuánto dinero se mueve en el mundillo antes de pensar que si publicas ya puedes empezar a construirte un chalet en Fuengirola.

¿Sabes quién es quién?

Muy bien, ahora ya sabes que en este oficio no se mueven unas cifras astronómicas. Aún así, por lo que sea, estás decidido y quieres seguir buscando una editorial en territorio nacional. Muy bien. Pues yo te diría que lo primero que tienes que hacer es preguntar a todo el mundo por sus contactos. Escribe a todo el que conozcas que guarde cierta relación con el mundo del cómic y dile que te pase un listado ordenado de todos los correos de editoriales que tenga.

Vale, no, es broma. Eso no lo hagas.

Puede que en algún momento sí que sea bueno recurrir a compañeros para pedir contactos, pero aún no estamos en esa fase. Antes de nada toca seguir estudiando.

Te recomiendo que te leas el informe anual sobre la situación del cómic en España que publica Tebeosfera. ¿Por qué? pues porque en un solo documento podrás responder a cosas como: ¿Cuántos cómics se publican en España al año? ¿Qué editoriales los editan? ¿Son licencias compradas de otros países o son producto nacional? ¿Son obras de primeros autores o de autores con gran trayectoria? ¿Cuáles son las temáticas de esos cómics? ¿Cuáles son las editoriales que más cómics publican cada año?

Es decir, en apenas cien páginas, verás desglosado un paraíso de información referente al funcionamiento de eso que se llama “industria del cómic en España”. Y créeme, ese informe, bien leído, te permitirá saber más del mundillo editorial que cualquier hilo de Facebook, que cualquier comentario suelto de alguien enfadado o que cualquier post de Escribiendo Cómics.

¿Sabes a quién mandar tus cosas?

Ya conoces mogollón de cifras. Si has ido siguiendo los pasos hasta aquí ya sabes lo que puedes ganar y muchos de los números del mundillo. ¿Y ahora qué? ¿Pides ya los correos a tus compis? No, espera un momento, no seas ansioso.

¿Por qué no pruebas a montar tu propia hoja de contactos?

¿Pero si la puedo conseguir sin ningún esfuerzo, por qué demonios iba a hacer algo así? Ay… si tienes razón, si la verdad es que cuanto más fácil sea todo, mejor. Pero, pongámonos filosóficos: había un señor con bigote que decía que la verdadera felicidad reside en enfrentarse a las dificultades y superarlas con nuestros propios actos. Aplica esto a crear tu propia hoja de contactos y serás un autor llenísimo de algarabía y regocijo.

Un poco más en serio. Si hablo de crear tu propio listado de editoriales en vez de recurrir a un excel que te pase alguien es por una sola razón: buscando las direcciones es muy posible que tengas que visitar webs y eso, querida amiga, hará que puedas conocer un poco más a qué demonios se dedica cada empresa antes de enviarles nada. 

¿Qué pesaditos os ponéis en Escribiendo Cómics con conocer cosas? ¿No os estáis pasando de cansinos? ¿Por qué no publicáis una lista de contactos y dejáis de dar la turra con qué hagamos nosotros las cosas?

Pues, que quieres que te diga, somos así, de naturaleza cansina. Avisé al principio que no hay formulas mágicas. Ahora añado: no hay atajos, ni trucos, ni puentes, ni enchufes, ni milongas.

¿Quieres encontrar editor? Perfecto. Yo también, de hecho lo busco unos 11 meses al año. ¿Cómo lo hago? Pues como siempre, mando mails a los sitios en los que creo que puede encajar mi proyecto y, si recibo una negativa, al menos sé que tengo el contacto para otra ocasión.

Eso sí, ten en cuenta dos cosas muy importantes: la primera es que si tienes la posibilidad de conocer a los editores en persona, todo será mucho mejor. Puedes buscarlos en los salones del cómic que se realizan por todo el país (al de Barcelona suelen acudir prácticamente todos), acercarte, decirles hola y hablar con ellos y enseñarles cosas (preferiblemente cómics).

¿Pero en pleno siglo XXI siguen siendo necesarias las relaciones humanas? Bueno… a ver, no son imprescindibles al cien por cien, pero facilitan mucho las cosas. Cualquier acuerdo será más rápido y más directo en persona que a través de una inmensa cantidad de preguntas y respuestas por correo electrónico.

Ahora bien, está claro que no podemos estar desplazándonos continuamente cada vez que queramos enseñar un proyecto, ya digo que es muy recomendable el acercamiento y el contacto “real” o “desvirtualizado”, pero vaya, que hay veces en las que no se puede y ya está.

La segunda cosa importante a tener en cuenta es: ¿sabes esos callejones oscuros y malolientes que tienen aspecto de ser muy chungos y de que te pueden apuñalar en cualquier momento? ¿conoces un montón de historias acerca de esos callejones y como allí se la jugaron bien jugada a Fulanito y a Menganita? ¿sí? ¿ya has leído entre líneas o necesitas que sea un poco más explícito?

Imagina que esos callejones son editoriales de dudosa honorabilidad o incluso de esas que deciden que en vez de pagarte como autor te van a cobrar por publicar. A ver, solo hay un mensaje claro: ¡Huyeeeeee! ¡Corre todo lo que puedas! ¡No mires atrás o serás atrapado por algo más malo que Sauron, el Joker y el Doctor Octopus juntos!

O dicho de otra manera: ningún callejón se gana la fama de sucio, peligroso y malrrollero a base de chismes y rumores. Puede que sí que haya ciertas leyendas urbanas que se magnifican, pero, de verdad, ten cuidado.

En resumen

Siento mucho si alguien llegó hasta este post buscando trucos mágicos o estrategias inmejorables para convertir todos sus proyectos en realidades editoriales. Yo no sé nada de eso, solo soy un pobre guionista que hace lo que puede.

En cualquier caso, si alguien conoce de verdad esos trucos le ruego que me los envíe a fernando@guionistadebarrio.com, estoy dispuesto a pagar grandes sumas de dinero virtual por ellos.

Diario de un guionista (Segunda parte): Gargamel.

ADVERTENCIA: Esta sección está llena de palabras malsonantes, generalizaciones inciertas, desconocimiento oculto e incluso el uso de horrible “Hoygan”. No te lo tomes tan enserio y coge solo aquello que te sea útil.

Hazme una pregunta.

No, no tengas miedo, puede valer cualquier pregunta, pero tiene que venir implícito que me pides algo con esa pregunta. No me preguntes si existe Dios porque no quiero golpearte con mi ateísmo, está feo golpear a alguien en la cara con algo duro y alargado en la primera cita. De hecho, te voy a habilitar una jugosa línea de puntos para que la rellenes mental o físicamente con la pregunta.

Recuerda que, si escribes sobre la pantalla de tu ordenador, se limpia bastante bien con un poco de papel y alcohol. Alcohol médico, la botella de whisky va mejor para otros menesteres.

Pregunta aquí: ……………………………………………………………………………………………………

Respuestas simples, necesarias y deseadas: Sí; No; Ahora no, pero me encantaría.

¡Qué mundo más maravilloso sería si funciona así! ¿verdad? Lamentablemente en este mundo pragmático, complejo, de esgrimido sarcasmo y egoísmo embotellado… existe Gargamel.

Existe una teoría, circulando en Internet, que mantiene que Gargamel era el bueno de la historia. Se trataría de un monje de la orden Dominica (los que molaron tanto con la Inquisición), viviendo en una iglesia en ruinas y el encargado de dar caza a los pecados capitales con SATÁN a la cabeza (los pitufos y papito pitufo). Yo no creo lo mismo.

Gargamel solo piensa en sí mismo y en como deberían ser los demás.

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Gargamel solo quiere hacer el bien ❤

En el mundo real, hay más de un Gargamel. Claramente no tienen forma física, pero sí presencia. Son aquellas respuestas que esconden un doble forro, una intencionalidad indecorosa, un “sí, sí, claro” que en realidad es un “no” enorme.

Todo aquel que quiera dedicarse al mundo del guion, debe enfrentarse a esto de la mejor manera que sepa y pueda; tanto con dibujantes, como con editoriales como con todo aquel implicado en una obra… y ,de paso, también os vale para la vida del día a día… de-na-da.

Todos somos personas y todos somos los protagonistas de nuestras vidas; así que cada uno se toma las cosas y las hace como buenamente quiere. Yo os puedo dar mi versión: mi forma de actuar siempre es de manera sincera. Quiero que lo que yo escribo, hable por sí mismo.

Lástima que, en la mayoría de los casos, es más importante el “Quién eres” al “Qué haces” eso solo dificulta a la par que endurece a los novatos.

No hay sitio para todos los guiones, no todos los autodenominados guionistas somos buenos, aquí no hay lugar para el “artisteo” (o no debería). Somos artesanos, verbalizamos cosas complejas, mostramos y no contamos… eso no nos hace mejores que cualquier persona; solo estamos más “expuestos”.

Si conocéis a alguien que se cataloga como escritor o guionista y le veis un brillito en los ojos de soberbia y de sentirse especial; tachadlo de la lista. Escribir es un trabajo cualquiera, uno que mola y que gusta. El romanticismo es más terreno de las pelis de domingo a mediodía.

Siempre digo que cada historia que hago, se lleva un trozo de mí. Me he vuelto precavido y sobrepaso el mono con una pequeña sinopsis, un cuento corto o cosas por el estilo. Lanzarse a contar una historia exige un esfuerzo mental, sentimental y temperamental enorme. Además, contamos con el hecho de nunca estar seguros, ya que contar una historia es tomar decisiones. Siempre dudamos, nunca estará del todo bien, nunca será suficiente, nunca seremos suficiente.

¿Qué quiero decir con todo esto? Fácil; ¡Qué os den por culo, gargameles! Ya tenemos bastante con nuestra adicción como para que además nos pongan palos en las ruedas. La ambición es desbordante, la necesidad rebosa y las ideas enganchan. Necesitamos que alguien nos dé una mínima seguridad después de haber pasado por el Infierno de incertidumbres.

¿Sabéis qué quiere decir una promesa de meñique? Sí, esa ñoñería de dos personas entrecruzando sus meñiques para prometer algo de forma muy fuerte. ¿Sabéis que originalmente, si esa promesa se incumplía, el que había faltado perdía un meñique? No es que lo extraviara, es que se lo cercenaban con ahínco. Otro día os contaré de donde viene la palabra “testificar”.

promise
Usad bien la promesa de meñique, copón

Hay algo peor que un “no” y es un “sí” que se alarga y acaba siendo un no. Claramente esto no implica ser tajantes e impacientes. Todo lleva un proceso, a veces largo y tedioso, y tenemos que estar más cachas que Atlas para aguantarlo. Paciencia, queridos y queridas, pero sin pausa.

Ahora quiero hacer una pequeña pausa y dejar el dedo acusatorio en el cajón de dedos. Vamos a mirar hacia dentro. Los guionistas no nos queremos. A ver, nos tocamos como todo ser humano, pero el amor propio y el amor hacia nuestra profesión; es flojito.

Creo que Juan Alberto hizo una lectura bastante acertada en su artículo de “La búsqueda del guionista” aunque quiero matizar algunas cosillas de manera breve, por ahora.

El método que él cataloga como “Stan Lee”, se conoce como el método “Marvel”. El método que Juan cataloga como “Alan Moore”, se conoce como el método normal y corriente. Si uno investiga sobre cómo hacer un guion de cómic, se topará con que no hay un método establecido y que “cada maestrillo tiene su librillo”; esto no es del todo así.

Hay formas correctas de hacer un guion de comic y formas incompletas de hacer un guion de comic. Depende de con quien trabajes, será más completo o menos.

Si hoy en día leéis un cómic de Stan Lee, y pido perdón, es bastante malo. Un detalle que siempre nos gusta señalar a los guionistas es que todos sus personajes comparten la misma letra en el nombre y el apellido (haced la prueba) y que desarrolló este método porque el pobre hombre tenía tantas historias a la vez que no tenía tiempo para hacerlas como es debido.

Hoy en día no se utiliza este método, al menos nadie de bien.

stan lee
Stan Lee usaba el método Marvel con esta cara

Pero sí tiene mucha razón en la valoración del guion y del guionista.

Porcentajes, ocupaciones, trabajo mental – trabajo físico, “gargameles” y un montón de historias que grácilmente iré contando en futuras entregas.

¡Hasta más ver!

Dónde nace una idea

Todos, como lectores, nos hemos preguntado de forma recurrente de dónde nacen las historias, especialmente tras exclamar frases como “¡esta historia es cojonuda!”

Por regla general, estas nacen de una idea.

Cuando te enfrentas como escritor a un folio en blanco, el tener una idea sobre lo que escribir es el equivalente a un serpa cargando equipaje para subir al Everest, “su puta madre, otra vez…”

Te hastía el folio en blanco, no sabes sobre qué escribir, tienes ensoñaciones con escribir el guión que te abra las puertas (de lo que sea), que te reconozcan por tu obra antes de que seas un cadáver más. Para ello hay que tener una idea, pero… ¿dónde están?

Cada escritor (sí, escritor. Pese a que seamos guionistas, como bien dice mi compañero Adrián Benatar, hay que escribir lo que sea) tiene su truco. Trabajando se hace callo, esto es de conocimiento popular, pero escribir como pollo sin cabeza no es lo más apropiado.

Cada escritor, como lo que habita en su cabeza, es un mundo distinto, cada uno encuentra las ideas donde mejor le vienen o le parece. Teniendo en cuenta el constante bombardeo cultural por todos los sentidos y, como mencionó Aristóteles, todo está contado.

¿Qué es lo que yo puedo aportar? Hay infinidad de relatos de ciencia ficción, muchos más de acción, drama, suspense, romance… Así puedo estar enumerando hasta tener la barba como Panoramix; ¿qué puedes contar de forma diferente?

Tu visión, tu punto de vista, sencillamente . Cada uno somos distinto de otro, con inquietudes y sensibilidades diferentes, miramos el mundo de una manera personal y eso es lo nuevo que podemos aportar.

Las ideas, tras el chaparrón cultural sensitivo, nos pueden abordar de la manera más inesperada, tras mucha práctica o como cada uno quiera encontrarlas, ya sea de forma legal, alegal o ilegal; allá cada cuál con su mecanismo.

Pero por común denominador (y experiencia personal) suele venir cuando estamos relajados, cuando somos uno con el cosmos, cuando… Seamos honestos, estamos a nuestra puta bola.

Un ejemplo sencillo, a un elemento de nuestra vivienda no se le llama “el trono de pensar” por nada, pero bien es verdad que el servicio es uno de esos lugares de intimidad donde podemos conectar con nuestro bagaje cultural, con nuestro yo más profundo, con nuestro guía espiritual, con nuestro… ¡plop! <suena la cisterna>.

La ducha y “el trono” son dos sitios donde nuestra mente vuela porque estamos en un estado de relajación e intimidad óptimos. Tengo compañeros de profesión que también alegan que las siestas y el dormir les ayuda (desde mi punto de vista, una pérdida de tiempo para escribir y leer) y algún que otro habla de trabajos mecánicos: fregar platos, pasar la aspiradora o limpiar en general.

Vuelvo a citar el bagaje cultural de cada uno, ya que es una fuente importantísima de ideas. Todos somos susceptibles a lo que nos rodea, aquello que nos llama la atención se nos graba. La mejor manera de ejercitar la mente para generar ideas es asimilar las ajenas: lee, lee mucho, hasta la etiqueta del champú; leer es nuestra mejor herramienta para ejercitar la creatividad (libros aparte de cómic, que lo doy por sentado).

Así mismo, la música es un elemento fundamental para la búsqueda de una idea, nos transmite emociones que nos hacen recordar sucesos, vivencias personales o sentimientos muy primitivos frente a un estímulo. La música y las ideas van de la mano.

Los estímulos visuales: arte, fotografías, vídeos, películas o series son un elemento clave. Muchas veces este estímulo es el más recurrente, pues al fin y al cabo somos guionistas y pensamos en imágenes (congeladas o en movimiento).

Muchas veces para arrancar una historia imaginamos al personaje en una situación concreta o una acción que resalte dentro de un contexto, el cual empezamos a rellenar rápidamente. ¿Cómo he llegado a esto? ¿Quién es este personaje y por qué está en esta situación?

Creo que un elemento que olvidan muchos escritores a la hora de tener ideas, más allá de leer, ver series, películas y escuchar música, es tener vida. Sé que suena idílico que un escritor tenga vida, somos mohínos por naturaleza, nos gusta estar en pijama, chándal, bata o enrollados en una manta, a oscuras, escribiendo.

En serio, probad a salir de casa, bebed con desconocidos, hablad con un extraño en el metro o en la cola del supermercado, empaparos de la vida. Salid solos sin móvil a observar a la gente por la calle, en los bares, escuchadles hablar, pero mientras lo hacéis llevad algo de beber.

Pues si tengo que finalizar con una frase que lo resuma todo, como diría Tyrion Lannister: “Bebo y leo cosas”.

Llega PLOTOBER

¡Guionistas! Hasta ahora hemos estado viviendo en la sombra, pero eso se va a acabar. Los dibujantes tienen su Inktober y nosotros no vamos a ser menos.

Por eso desde Escribiendo Cómics queremos impulsar el PLOTOBER, el evento para que escribas cada día y llenes las redes sociales con tu arte. Cada día de octubre publicaremos una premisa desde nuestro Facebook, para que te devanes los sesos y escribas algo.

¿El qué? Eso ya depende de ti. Puede ser un breve texto o una sinopsis desarrollando la idea, si te animas puedes redactar un guion o incluso hacer un cómic (dibujado por ti o haciendo tándem con alguien). Nosotros te damos la excusa, el límite lo pones tú.

El objetivo es disfrutar escribiendo, afrontar un reto diario y crear una rutina de trabajo. Tal vez saques la premisa de tu próximo cómic. Usa el hashtag: #plotober para etiquetar tu trabajo y darlo a conocer.

Recopilaremos todo el material que nos hagáis llegar y lo subiremos a la biblioteca de Escribiendo Cómics. Es una oportunidad para visibilizarte y generar 31 piezas en un mes.

¡A vuestros lápices!